wanted

Sonará Bongoland, Ultra-Lounge collection vol.17
La vida es un viaje. Nuestros placeres tienen un precio. El precio es la pérdida.
- Suena tu móvil
Llamo a P. Resumimos, a trompicones, una década. Parece mas nerviosa que yo cuando descubrí que, sin ningún esfuerzo, recordaba su teléfono (miles de llamadas adolescentes lo han marcado al fuego en mi corteza cerebral). Tranquila P, seré inofensivo, pero si me das lo mínimo no se si me acordare de tu marido, a no ser que NR aparezca y me siga gustando tanto como a los 14 años y suponiendo que si esta por ahí NS, que de las S era la que mas me gustaba, siga sin hablarme. Todo podría ser a no ser que EP, a la que nos disputábamos cuando sonaba Hotel California, quiera recordar que sigo bailando apretado y siempre que MC no quiera comprobar si sigo besando como en 1978 (el único que nos dimos fue breve y externo). Fantasías de un mediodía abrasador en la capital, recuerdos recalentados por la excesiva exposición al sol. Una cena de ex, con ex de ex. Solo será eso. O no.
I y M vinieron a pasar con nosotros el día en la playa. I y J comparten edad, aficiones y aún no han adquirido las manías de los adultos. M y yo compartimos edad y locuras transitorias. Asi que, mientras I y J jugaban el jardín, sus progenitores se enzarzaron en otro juego que, rapido como el rayo, no llego al trueno por culpa de dos mocosos egoístas de nueve años a los que no se les escapa nada.
Ser malos, no abusar del alcohol y menos si tenéis pensado conducir. Divagar sobre los asuntos mas inverosímiles. Cometer algún pecadillo. Transgredirse a uno mismo siempre que se pueda, procurando dañar el alma al menos una vez (esto puede proporcionar tres o cuatro posts según el principio de Maikenboler). No acalorarse hablando del calor que hace. Olvidarse un poco de este medio o dedicarse a el olvidando los peligros ópticos y neuronales que una prolongada exposición pcra puede causar. Pensar y obrar por la paz mundial (idea robada al enviado) porque para hacer el bien, hay que estar bien, o sea, quedamos en paz y luego a por la paz. No hablar de fútbol, la liga ha terminado, el Barça ha ganado y aun queda para el mundial. Mirar. Mirar a las mujeres. A todas. Todas bellas y misteriosas. No preocuparse si cuando se miran, se entona, interiormente, una canción de Julio Iglesias, solo quedan cinco meses para que desaparezcan con el otoño. Mirar otra vez. Si se llevan gafas de sol, no caer en la tentación y el error de quitarselas para ver mejor, porque hay que verlas semioculto para alcanzar el grado máximo de desesperación.
Hasta a mi me da pereza comentar el ultimo post. Y este? este va de sexo, de deseo, de pasión, de jadeos, de posturas, de fluidos, de bocas, de manos, de narices, de piel, de calor, de escalofríos, de dolor, de placer, de miradas, de luces, de sombras, de sudor, de pollas, de coños, de dedos, de saliva, de semen, de pelo, de gritos, de culos, de palabras, de silencios, de orgasmos, de casi orgasmos, de otro orgasmo, de correté, de que me corro, de córrete otra vez, de por aquí no, de por aquí si, de más, de menos, de rápido, de lento, de ahora tu, de chupa, de chupa mas, de toma, de dar, de ven, de vete, de ahora de pie, de ahora sentado, de tengo pis, de dame agua, de fumar, de camas, de almohadas, de sabanas, de sofás, de cojines, de toallas, de duchas, de abrazos, de respirar, de vivir, de mirar, de lamer, de lenguas, de idiomas, de vicio, de costumbre, de locura, de cordura, de tormento, de éxtasis, de dientes, de dominación, de sumisión, de luces, de estrellas, de culos, de tetas, de pezones, de apretar, de acariciar, de furia, de rabia, de cariño, de ternura, de risas, de llanto, de dejadez, de pereza, de vergüenza, de descaro, de si, de no, de miedo, de imagenes, de fantasias, de recuerdos, de sorpresas, de oscuro, de claro, de grande, de pequeño, de caliente, de labios, de sonidos, de música, de alcohol, de velas, de suelo, de dolor, de extasis, de ropa, de espejos, de espaldas, de come, de traga, de sin fin, de finito, de mirame, de vete, de aquí, de allá, de luna, de sol, de cuarto, de menguante, de dulce, de salado, de día y de noche.
Dos cosas son necesarias en cualquier paraje donde nos propongamos pasar la vida: soledad y agua. Hay muchos lugares en la superficie de la tierra que ofrecen ese indispensable equilibrio entre una cierta desolación y una placentera diversidad. Siempre es deseable gozar de un grandioso panorama, pero cabe satisfacer ese deseo de muy distintas maneras; es incluso posible disfrutar de la grandeza a escala reducida, pues el ojo y el espíritu utilizan medidas diferentes.(...) Naturalmente, la casa ideal es la de un solo piso con sótano. Aunque las habitaciones sean grandes, la casa puede ser pequeña; una simple habitación de techo alto, espaciosa y bien iluminada es más señorial que un palacio atiborrado de cuchitriles y alacenas. No obstante, una casa de dimensiones correctas, con pasillos amplios y de caprichoso trazado es realmente grata para el organismo. (...) Ha de tener tambien una larga pared con un diván: pasar el día tendido en un diván, entre un universo de cojines, es tan placentero como viajar. (...) En ninguna de las habitaciones habrá más de uno o dos estantes con libros; sin embargo, las paredes de los pasillos pueden estar totalmente cubiertas de libros. (...) Marido y mujer deben disponer de sendos cuartos de trabajo; no decidiéndome a invadir el santuario de la esposa, me dirijo al del hombre. Los muros están recubiertos de estanterias con libros, las cuales llegan hasta la cintura, y en la parte superior del mueble forma una mesa continua adosada a la pared. (...) La habitación es muy espaciosa, y las cinco mesas y dos sillas no parecen sino islotes. Una de las mesas es para el trabajo que se realice en un momento dado; otra, contigua a la anterior, para los libros de consulta que se utilicen; otra, muy amplia, para manuscritos o pruebas que esperan su turno; otra debe permanecer vacia para una eventualidad; y la quinta es la mesa cartográfica, que cruje bajo un cúmulo de mapas y cartas a gran escala. De todos los libros, allí se encuentran los menos aburridos y los más sustanciosos. Los mapas (...) son, de entre todo el material impreso, el mas adecuado para estimular y complacer a la imaginación.
-hola, como te llamas?
Ella trabajaba durante el verano en la ferretería de su padre. Yo había ido a por unos cosas y mientras me despachaban ella seguía, apoyada en el mostrador verde, el recuento de tornillos y tuercas. Después los envolvía con esmero en un papel marrón que cerraba con dos trozos de celo. Era rubia y tenia unas pecas en las mejillas que le daban ese aspecto salvaje que se tiene cuando se abandona inconscientemente la infancia. Desde ese día no pude dejar de pasar con la bicicleta por delante de la tienda con una frecuencia casi sospechosa. Nunca supe su nombre y nunca me hablo cuando la imaginaba apoyada en el muro de la estación, bañada por el sol y mis labios.